
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que impone aranceles a aproximadamente 60 países. La medida establece un impuesto universal del 10% y tarifas “recíprocas” ajustadas para los principales socios comerciales. Sin embargo, México y Canadá quedaron exentos de los aranceles específicos, según confirmó la Casa Blanca.
De acuerdo con la información oficial, los productos comercializados bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) seguirán con un arancel del 0%. En contraste, aquellos bienes fuera del acuerdo estarán sujetos a un 25%, mientras que la energía fuera del T-MEC pagará un 10%.
El anuncio deja abierta la incógnita sobre los aranceles generales del 25% que Trump había anunciado previamente para México y que han sido pospuestos en dos ocasiones. Se esperaba su entrada en vigor en abril, pero aún no hay certeza sobre su aplicación. También sigue sin definirse si los automóviles ensamblados en México serán afectados por el nuevo impuesto del 25% a vehículos importados, el cual, según Trump, entrará en vigor el 4 de abril.
Durante la presentación de la medida en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, Trump afirmó que los aranceles buscan corregir lo que considera un comercio injusto y devolver la producción a Estados Unidos. China enfrentará un arancel del 34%, mientras que Brasil y Chile pagarán un 10% y la Unión Europea un 20%.
El exmandatario justificó la decisión argumentando que otros países han “explotado” a Estados Unidos durante décadas, provocando la pérdida de fábricas y empleos en el sector industrial. También reiteró que su administración busca presionar a otros gobiernos para atender problemas como la migración y el tráfico de fentanilo.
Aunque la orden ejecutiva entrará en vigor este viernes, Trump dejó abierta la posibilidad de ajustes. Su equipo ha recibido múltiples solicitudes de líderes políticos y empresarios para negociar las nuevas tarifas, lo que sugiere que aún podrían presentarse modificaciones en los próximos días.
