
El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, aseguró que la investigación sobre el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, se llevará a cabo con rigor y transparencia, descartando que se imponga una “verdad histórica” como ocurrió en el caso Ayotzinapa.
“¡Pero ni soñarlo! ¡No, no, no! Esto va en serio”, respondió Gertz Manero al ser cuestionado sobre si la FGR garantizaría una investigación diferente a la de Ayotzinapa, que a una década de los hechos aún no ha esclarecido lo ocurrido. Destacó que el trabajo de la Fiscalía está basado en pruebas sólidas y será del conocimiento público.
En la conferencia de prensa, el fiscal reveló que en el Rancho Izaguirre se encontraron identificaciones de presuntos sicarios que ya han sido detenidos en otras entidades. “Recientemente, la fiscalía de Jalisco nos hizo llegar información sobre otras personas que ya están detenidas en distintos estados”, señaló sin precisar los nombres de los implicados.
Asimismo, Gertz Manero acusó a las autoridades de Jalisco de incurrir en diversas irregularidades durante el operativo en Teuchitlán. Detalló que no se realizó un rastreo adecuado de indicios y huellas en la zona, ni se cumplió con el debido registro de prendas de vestir y calzado hallados en el lugar. También señaló que no se procesaron correctamente los vehículos asegurados—tres de los cuales ya fueron robados—y que no se dio intervención inmediata a la FGR en delitos federales, como posesión y uso de armas de alto calibre y delincuencia organizada.
El fiscal confirmó el hallazgo de restos humanos en el rancho, aunque indicó que aún no se tiene suficiente información para determinar si el sitio era utilizado como un campo de exterminio, de entrenamiento o de concentración. “Hasta no contar con todos los datos, no podemos hacer una afirmación definitiva”, puntualizó. La investigación, afirmó, sigue en curso.
